viernes, enero 26, 2007

Cuando te veo pienso en futuro...


Y explorándote dulce amapola exploro
Como flagrante deseo que tengo de sentir
hasta el mismo perfume que el aire diluye
y me hace caer de cansado en tu pecho febril.

Cuando te veo pienso en futuro…
Porque al reflejo de tus ojos me veo
Y siento que te esculpes como reflejo en los míos
Como si no existiese nadie más a quien mirar
Como si a nada más se pudiera amar.

Más no me equivoco al sumergirme en tus pétalos
Ni tampoco dudo que lo haré sin mesura
Son tus colores, bella luz, los sinceros
Y los retoños que espero, ahora,
que es primavera.

Podría estar en el mar, en Madrid o en Venecia…
Yo no se si crecen amapolas ahí
Quizás crezcan con otras fragancias
Pero sabes, solo a ti te quiero oler en mi jardín.

Cuando te veo pienso en futuro…
Porque de tu mano quiero ver crecer nuestra semilla inquieta,
Germinada de afectos
Desbordada de sus infantes veladas
Amada solo porque sería nuestro.

Nuestra huerta serena y noble
Nuestra amada canción cada noche
Mi sol empapándote de luz
Y tu,
tu solo sintiendo mi embotada y tierna calidez

Cuando te veo, te juro, pienso en futuro
Y esto es tan verdad como la tierra en donde te escribo
Porque de ella nace lo vendito de mi presente compartido
Porque tu aroma es el que sencillamente quiero sentir
Cuando por esas cosas de la vida
se vuelva presente
mi partir.
Claudio Herrera

Y abril?

Eh estado tan triste
Tan sumido en espacios
Tan distante de mi
que ni siquiera tu sabrías darme vigor
que ni siquiera lo bendito podría ser
un presente miembro de mi nada

me quema esta sensación de vació
me agobia la dulzura pendiente
me invade esta nostalgia suicida
y me carcome la violencia intrascendente

a veces, suelo evadir instantes de sólida tortura
para hacerme mas propio de lo habitual
escapando en un sórdido canto
que me arranca del alma lo pasado
y ese…
mi mal

eh estado tan triste
tan vertido de paciencia y sin resolver
tan distante de ti
que ni la amargura me dejaría reponer
que ni mi locura soltaría lagrimas
de un principio inherente para mi fe

ya no puedo obligar a mi ventana parir luz
con tantos sueños que vio?
ya no puedo traicionar a mi dócil color azul

y revelo que es mejor dormir
y resuelvo exonerar sentir
y someto a la imagen de vivir
y comprendo mi acabado existir

eh estado tan triste
y tan colmado de amor en un momento
que ya ni cuento lo que perdí
Claudio Herrera

miércoles, enero 04, 2006

Tengo la sensación


Tengo la sensación
de tener un segundo
un arranque de cordura y un sueño definitivo

de tener deteniendo lasos
de saber que pasa dentro
pudiendo amar sin tardía, sellando miedos, despojando

esto me despertó positivo,
activo y sin arrugas en el seño
me despertó convencido
pero con sueño

y ese brinco de la cama
necesitando llenar con líneas mi papel
plasmando así mi logrado des-apego
aceptando luego la premura de emprender
nuevas historias que recordar
nuevas metas a realizar
sin perder lo pasado
y los dados besos del ayer

tengo la sensación
de tener cerrado el proceso
con los recuerdos desenmarañados y contigo en mi ser.

Claudio Herrera

viernes, diciembre 02, 2005

Con algunas uvas para una piel


Como es posible tanta dulzura en este amanecer
Como poder desafiar la vanidad de mis propios sentidos esta vez
Como poder creer que existen espacios entre tu cuerpo y el mío, sin ceder
Como,
si tus latidos me envuelven
y con lentitud se sumergen en el letargo de mi piel

No tengo razones para cegar lo entregado
ni errado que estuviera lo haría pese a lo póstumo
Y dormido después de la anochecida vendimia
creo que más de un nombre se me escapo aquella vez

Tomaste por la parte más delgada mi locura
que por no dejarla, la escude en mi tentación
Arranque de golpe un beso de tu boca
permitiendo así una nueva premura que a vertido sueño nuevamente me durmió

Pero ahí estabas,
luciendo desnuda como blanca canción
Delirante, pero queriendo besar, amante, pero queriendo abrazar
Yo,
sin mas medidas que adoptar,
adopte tu posición
Tu,
sin mas que mis ojos para ver
tu colmada atracción

No tengo razones para escapar de algún placer
ni menos de lo furtivo de este proceder
Y descalzo me enredé en tus pinchos de rosas
creo que más de una rosa se enredó en los míos al amanecer

Y pensar que casi fuiste mía
Y saber que nunca para ti seré menos tuyo

En fin... pero...

Como alentar a tantos perfumes que se van sin querer
Como tantear en tantas madrugadas sin poderlos oler otra vez
Como crear apegos entre mi pecho y el tuyo no dejando espacios, sin ceder
Como,
si ya estas en este mismo anden,
si con rapidez se mezclan los humos de un destino, dando solo una piel

Claudio Herrera

martes, octubre 25, 2005

La bestia

Desde que mi invierno duró hasta primavera
No eh dejado de pensar en su embotada diablura
Como fue creciendo su fealdad que otrora
Sería la más bella y fascinante de mis locuras

En primera instancia la vi fresca,
Serena, amable y con perfume de violetas
Con especial e indudable sutileza
Y con seniles dolores de alguna ausencia

Sentí que debía abrasarla
Con mis brazos también dolientes
Queriendo quizás protegerla
Sin saber lo que llevaba entre sus dientes

Apenas rocé su mejilla
Y abrió en par su calor repugnante
Yo no advertí su instinto demente
Hasta después de pasadas las diez

Marcó mi frente con sus manos heladas
Asiéndome caer en la abismal grieta desde donde salió
La caída fue fatídica y tormentosa
Pero peor fue estrellarme en mi propio dolor

Organizó muy bien su banquete
Partiendo por el entremés que fue mi sexo
Luego devoro de un zarpazo mi mente
Mi carne y mis dedos que esa vez por dentro recorrieron su vientre

Rogué al cielo por mi alma
Que ya sacudida por el espanto
Sangraba a viseras el lamento
De su desdeñada eh irremediable palidez

Mas... no fue suficiente el empacho
Inherente y lúgubre de su maldad
Asfixió luego mi presente
Y en huesos y piel gélidos dejo mi sensibilidad

Claudio Herrera

viernes, septiembre 02, 2005

El patio, el vestido y la mujer que lo vestía


Dormiste en el sueño de la tarde entre mis fuerzas
Cuan roble sutil que acariciando tu pelo te vi dormir
Dormiste con la memoria en las sienes
Con las chimeneas encendidas
Con la calle lagrimosa
Con la gente ruidosa que somnolienta pasaba

Y mientras descalzo yo, recordaba el patio, el vestido y la mujer que lo vestía
Las castañas que recogía con tal cuidado, con tal osadía
La veía cerca, tranquilamente sentado, la sentía mía

¿Que luz seria aquella que lascivia traslucía
Que llegaba vacilante a sedar mis retinas pendientes?
Recordé hasta la ultima esfera
Que allí proyectó fugazmente
Recordé cuanto pude de lo demás que veía

como lo que aquella mujer, entre sus manos tejía,
era una dulce hamaca de sueños que yo proyectaba
una suave caricia que siempre yo esperaba
tejía simplemente una vida conmigo

y su ombligo, hermoso centro de rotunda caída
para quien lo miraba era todo un argumento,
lujuria con una mezcla de mar y tormento

como olvidar todo aquello, si chapotee en amor por meses
pero volví a la chimenea encendida, a la calle lagrimosa y a la gente que no paraba de ensordecer todo
acá estabas tu, durmiendo tu sueño entre mis fuerzas sin saber de mis recuerdos
sin saber de ese amor cegado, pero digno de proceso.

Claudio Herrera


miércoles, agosto 31, 2005

De algún lugar hacia algún sitio, camino.



Viento eterno de mañana cansada
Calle abrumada de solitario amanecer
Pasos ligeros, ojos velados, figura embriagada y
restos de una noche tibia como suele suceder.

Recuerdos de anoche golpetean mi frente como aquel viento
Recuerdos que vienen de sonidos de guitarra, risas y frases sin tiempo
Me traen calor, luz neon y amistad
Me traen dolor desde muy dentro
Desde el peor sollozo de una melodía no terminada
Desde el mejor amor engañado por noches como la pasada y también por madrugadas de pálido argumento

Mientras camino, voy oliendo el frío inesperado en un once de abril
Mientras respiro, voy comparando la vida, la muerte y mi arte pueril con la amargura y la agonía senil de un anochecido beso que me dio el olvido y olvidó el regreso.

Seguí recordando y a mi lado el instrumento
Ese que con su melodía alivió a meretrices y bandidos su descontento
Ese que junto a mi voz trajo amores inciertos y de escasa valía
Ese que cuando dormía en un profundo silencio yo sinceramente extrañaba su desvelo y osadía

Y anoche... otra de esas noches en que el licor es el que resuelve olvidar

El humo que rodeo mi visión
fue como aquel silencio que se encarga de romper la canción
en su parte mas vanidosa, para bien o mal de quien la creo y creyó madura.

Y justo allí, sin poder seguir, hablar o morir en la nada
y con mis sentidos noqueados por el alcohol y la velada
decido salir a encontrarme conmigo mismo
decido escapar y no sentir infierno, sino sentir el...
Viento eterno de mañana cansada.

Claudio Herrera

martes, agosto 30, 2005

Y te vas... hacia allá... como en sueños...


Me quede a ciegas por la luz, temblando en el vació
Me quede buscando poemas y amor en el olvido
Quede con la sonrisa encogida
con un retoño en el hastió
con las manos heladas por tu frió
y la pena denegando un adiós

y como acallar mi voz?
Si se hace presa del sonido
Envolviéndose suave en su destino
Y no queriendo aceptar tu visión.

En alguna ocasión...

Te mentiría sin remedio
Y negaría mi emoción
Diría que soy presa de mis sueños,
Que ya no tengo temor
Arrugaría otra vez el seño
Y levantaría una sonrisa nerviosa con pudor,
Mas al dar la vuelta lloraría
Por que el sendero nuestro ya no existiría en esa ocasión.
Y por que ya no sentiré en mi respiración un poquito de tu amor... ya no.

Perdón,
una palabra encarecida
Repetida tantas veces como alguna canción que cante
Repetida como veces... besé tu espalda
Repetida como frase que se invento por amor.

...Y te fuiste Alfonsina
Te fuiste vestida de mar
Y yo...
yo me quede en la arena
Contando la pena de ese... tu alejar

Quizás no te vuelva a ver
Y quizás en amores de escasa valía me encontrare otra vez
Besando y queriendo besarte
Sintiendo y queriendo tocarte...
Ó talvez solo... y amándote
Como tu,... que en amores menos validos que el que te di estarás
Y sintiendo... un extremo amor quizás, pero de eso... te juro, no quisiera hablar.

...y te fuiste Alfonsina...
Te fuiste de mi playa serena, te fuiste dejándome en la arena
y talvez dejando de amar.

Claudio Herrera
Poema basado en la canción "Alfonsina y el mar".